Muerta. Muerta como una gota de agua
helada en pleno invierno. Como la ultima hoja del otoño. Muerta como
la cuerda de guitarra que se rompe y al saltar te corta la piel hasta
hacerte sangrar. Como una colilla de cigarro. Muerta como el
atardecer, o como un millón de hectáreas quemadas de mi tierra.
Muerta como un trozo de papel que se desgarra rompiendo el silencio
de esta tumba invisible. Muerta como si yo misma me hubiera matado.
Muerta porque nunca volverás y aún así te espero. Muerta porque no
voy a escuchar mas tu voz, ni veré tu rostro, ni tocare tu cuerpo.
Muerta porque olvidare que me amaste, olvidare tu olor, tu sabor, tu
risa, tu tacto... porque olvidare todo tu físico, pero recordaré lo
que me hacías sentir. Muerta porque no saldré de ésta. Muerta
porque escribo sin derramar lagrimas, solo escupo frío. Muerta, con
el alma sangrando y el cuerpo marchito. Muerta, sin vida, sin sol
brillante al que refugiarse, sin lugar donde resguardarte del hielo,
sin familia que te de calor o comida que alimente mi espíritu, sin
nada que perder porque lo he perdido todo. Muerta, respirando,
bombeando sangre, pero sin alma, ni risa ni llanto. Muerta, como a la
persona que salvaste cuando me conociste. Vuelvo a estar muerta, y
esta vez, nadie podrá volverme a la vida.
qioweyrfiowehfsgufgyeuwh, m'encanta.
ResponderEliminarMuerta como tantos hemos estado y seguiremos estando, con una telaraña de frío metal en nuestra alma, atrapando nuestro corazón, devorando nuestras vidas...
ResponderEliminarDeseo mirarte a los ojos para ver un reflejo de mi interior en ellos, sentirme comprendido en el frió de nuestros sentimientos.